Tingana: Una Aventura en la Selva de San Martín

Luego de pasar unos días con mi esposa y dos hijos, en El Sauce Resort de la Laguna Azul, partí, junto a mi hijo Joaquín de 3 años y medio, hacia la ciudad de Moyobamba, a 2 horas de Tarapoto.

Días antes al viaje habíamos coordinado con la comunidad de Tingana, pequeño caserío donde se practica el Turismo Rural Comunitario, para visitarlos y pasar la noche ahí.

Entrada hacia la comunidad de Tingana

Joaquín y yo dormimos en Moyobamba. A las 5 y 30 am, Juan Isuiza, uno de los promotores de Tingana, nos recogió del hotel para trasladarnos al puerto de La Boca de Huascayacu, lugar donde parten los botes hacia la comunidad.

El viaje al puerto duró poco mas de 30 minutos. Nos embarcamos con la salida del sol rumbo a Tingana, un lugar que hacía mucho tiempo quería conocer y al fin se me dio la oportunidad.

Joaquín recorriendo la reserva sobre una canoa

Tingana está manejada por la Asociación de Conservación Aguajales y Renacales del Alto Mayo. Esta asociación la conforman 7 familias residentes y el objetivo es preservar los recursos naturales de la zona. Además, la comunidad, tiene un buen plan de desarrollo ecoturístico con el fin de promover la conservación del lugar.

Algunos de los pobladores fueron antiguos cazadores, hace alrededor de 7 años decidieron dejar de depredar el bosque y trabajar, de la mano del turismo, para conservarlo. Son conscientes que mas vale un bosque vivo que un bosque muerto.

Tingana es un lugar ideal para el avistamiento de aves

El área protegida de Tingana abarca cerca de 3,000 Ha de un bosque donde los hermosos árboles de aguaje y de renaco son protagonistas.

Además de ser un excelente lugar para el avistamiento de fauna, es un sitio ideal para experimentar el cada vez mas practicado Turismo Vivencial.

Tingana es un gran refugio de vida silvestre, sus bosques son habitados por 5 especies de monos, lobos de río, perezosos, koatíes, tamandúas y una gran variedad de aves.

Martín Pescador al acecho

Navegamos 45 minutos hasta Tingana, los primeros 35 minutos fueron por el río Avisado, para luego adentrarnos por una pequeña y tupida quebrada que nos llevaría hasta la comunidad.

Que Empiece la Aventura

Arribamos a Tingana bordeando las 7 y 30 am, luego de acomodar nuestras cosas y tomar un contundente desayuno, nos montamos en unas pequeñas canoas y partimos a explorar el bosque.

Diversión en la selva

La estrecha quebrada, adornada por enormes e imponentes árboles de renaco, nos regalaban un paisaje salido de un cuento surrealista. La canoa sorteaban ramas y troncos, mientras los guías andaban con los 5 sentidos puestos en ubicar algún habitante de la jungla que quiera posar para nuestras cámaras.

Puma Garza esperando a su presa

Minutos después de partir divisamos la primera de las dos tropillas de monos que se nos cruzaron en el camino, mas de 20 monos ardillas, junto a unos 5 monos capuchinos, saltaron sobre nuestras cabezas mientras cruzaban al otro lado de la quebrada.

Un poco mas adelante, otra ola de monos ardillas, en menor número que la primera, merodeaba sobre las ramas de un gran renaco.

Mono Ardilla, una de las 5 especies que encontramos en la reserva de Tingana

La melodía de la selva fue nuestra fiel compañera durante todo el recorrido, observamos algunos trogones, monjitas, martines pescadores, garzas, entre otras aves.

Luego de hora y media en medio de un paisajes selvático sobrenatural, bajamos de la canoa para hacer una corta caminata por la selva. Mi hijo quedó fascinado con las grandes raíces y lianas que invadían esta parte de la jungla de Tingana.

Grandes raíces de un Renaco

Caminamos unos pocos minutos hasta llegar a un punto donde la comunidad a armado, con lianas, un gran columpio apodado  “El Columpio del Mono”. Ni cortos ni perezosos nos trepamos, para ello había que subir un árbol y lanzarse desde ahí. La sensación fue increíble!!! Joaquín y yo lo disfrutamos a mil!!!!

Vacilando en en “Columpio del Mono”

Como muchos saben, la selva es impredecible. El cielo se nubló, la amenaza de lluvia era eminente. Subimos a las canoas y partimos, rápidamente, quebrada abajo, rumbo a la comunidad. Antes que arranque la lluvia, dos hermosos lobos de río saltaron al agua delante de nosotros sin darnos el mínimo tiempo para fotografiarlos.

Se “abrió el caño” y comenzó a llover fuertemente, al ruido de las gotas que caían y se fundían con el agua del río lo acompañaba la voz de mi hijo cantando “Parece que va a llover”.

Llegamos empapados al caserío de la comunidad. Luego de un par de horas de merecido relax, sobre unas cómodas hamacas, almorzamos y nos despedimos de los 5 viajeros que nos acompañaron en esta travesía; Joaquín y yo quedamos como los únicos visitantes que pasarían la noche en Tingana.

Un momento de relax en las hamacas de la comunidad

Por la tarde visitamos una de las chacras de la comunidad y aprendimos sobre los diversos productos que siembran y cosechan; la gran mayoría para su auto consumo.

Cacao, palta, plátano, carambola, yuca, papaya, son solo algunas de ellas.

Joaquín descubriendo los productos que siembran en la comunidad de Tingana

Luego de la cena y de una larga conversación con mi hijo sobre lo maravillosa que es la selva amazónica, nos echamos a dormir, arrullados por el melódico sonido de la jungla.

Hasta Pronto Tingana

La mañana fue de relajo total, tomamos desayuno, jugué con mi hijo y bordeando las 8 y 30 am partimos rumbo a Moyobamba.

Nos encantó Tingana, una gran iniciativa de la comunidad por preservar y cuidar nuestra selva de la mano de un proyecto ecoturístico sostenible; un mágico lugar que no debes dejar de recorrer cuando visites Tarapoto, Moyobamba y alrededores.

Lorito en la casa de una de las 7 familias que empujan el proyecto de Tingana

Como llegar:

Desde Tarapoto:

Tomar un colectivo Tarapoto – Moyobamba (2 horas – S/. 20 soles x persona)

De Moyobamba la comunidad coordina la movilidad hasta el puerto de La Boca de Huascayacu (35 minutos – S/50 soles x tramo x carro)

Del Puerto de La Boca de Huascayacu a la comunidad son 45 minutos en bote.

Costos e Itinerarios:

Puedes consultarlos en la página oficial de TINGANA

Gracias:

VIVA AIR (2 vuelos diarios a Tarapoto)

Tomando el vuelo de regreso Tarapoto – Lima

By | 2018-10-09T19:12:27+00:00 octubre 9th, 2018|0 Comments
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