Tambopata: La Importancia de Viajar con los Hijos

Hace unas semanas me convertí en papá por segunda vez. Amigos con experiencia en doble paternidad me advirtieron que a Joaquín, mi hijo mayor de poco mas de 3 años, le iba a chocar la llegada de su hermana menor.

Esperando Avril

Avril llegó al mundo el 21 de marzo. Joaquín estaba feliz, no hacía mas que hablar de su hermanita. Pasaron los días y comenzó a tener algunas reacciones, muchas de ellas subconscientes, de celos hacia el nuevo miembro de la familia.
Empezó a llorar cuando lo dejaba en el nido (cosa que jamás había hecho), a hablar a veces como bebe y a hacer las pataletas que nunca antes hizo.

Avril a los pocos días de nacida

Joaquín adora a su hermana; la llena de besos, le hace cariño y siempre está pendiente de ella pero, como comenté en el párrafo anterior, habían cambios bruscos en él y es entendible. Ya no era el único centro de atención y si bien, su mamá y yo, hacemos todos los esfuerzos por darle la atención que se merece, con el nacimiento de su hermana es difícil que las cosas sean iguales que antes.

Buscando una solución inmediata, mi esposa y yo, acordamos que me lo lleve de viaje. El gran dilema era donde!!! Costa, sierra, selva?
Queríamos que el viaje fuera casi de inmediato, máximo en una semana, pues era importante darle todo el tiempo y la atención que se merece!!! Que Joaquín viva una experiencia de varios días “full time” con uno de sus papás.

Toda la familia el día que nació Avril

Luego analizar varios destinos optamos por viajar a la Reserva de Tambopata en Madre de Dios.

Porque elegí ese destino?

He estado muchas veces allá, la conozco bien y, confío en la calidad de y responsabilidad de Rainforest Expedición, empresa que tiene 3 Lodge con instalaciones y gente de primera a lo largo del río Tambopata. Además he estado mas de 10 veces ahí.

Rumbo a Tambopata

Partimos temprano en un vuelo a Puerto Maldonado. La ciudad nos recibió con un calor insoportable. No se quién andaba mas entusiasmado, mi hijo, que estaba con toda la ansiedad de conocer la selva en su estado mas puro, o yo, que vivía la catarata de emociones de Joaquín como si fueran mías.

Joaquín emocionado contemplando la selva desde el bote

Cayó la noche y mi hijo se iba familiarizando, poco a poco, con los armónicos e intensos sonidos de la selva. Al entrar a nuestra habitación fuimos recibidos por una hermosa rana nocturna, apodada como “El Sapo Pepe” por Joaquín, quién andaba al asecho buscando algunos bichos para cenar.

Tomando desayuno en Refugio Amazonas antes de partir hacia TRC

Luego del desayuno partimos río arriba. Nos esperaban cerca de 3 horas surcando el río Tambopata.

Camino a TRC

A medio camino, mientras paramos a registrar nuestra entrada al Parque Nacional, nos topamos con una familia de monos aulladores, ambos, monos y humanos, no nos quitábamos la mirada de encima, al parecer era una admiración mutua. Joaquín vio, por primera vez en su vida, un mono aullador, la misma especie de la que aprendió en el capítulo de “Go Diego”, uno de sus programas favoritos, donde hablaban de este fantástico simio amazónico.

Cría de mono aullador camino a TRC

Media hora río arriba paramos en la hermosa Collpa de “El Chucho” donde, luego de una corta caminata, llegamos al punto donde decenas de bulliciosos y coloridos guacamayos bajan a comer arcilla. Se cree que lo hacen para contra restar las toxinas de los frutos silvestres que comen en el monte.
La cara de sorpresa de Joaquín era indescriptible, los guacamayos son uno de sus 3 animales preferidos. Sus pequeños y emocionados ojos no podían creer que tenía “cara a cara” y “en vivo y en directo” a estas bellas y parlanchinas aves de colores.

Collpa el Chuncho

Bordeando la 1 pm llegamos al TRC, el alberque mas alejado de la civilización que existe en Tambopata. Si duda TRC me trae muchos recuerdos, fue aquí, hace 25 años, que nació mi pasión por los viajes y la fotografía luego de trabajar como voluntario, 45 días, en el Proyecto Guacamayos. El albergue ha cambiado mucho, 25 años atrás solo contaba con un piso de pona (palmera), un techo, un pequeño comedor y dos decenas de colchones en el piso con mosquiteros. No se recibían turistas, solo voluntarios para el proyecto.

Hace 25 años, en el mismo lugar, trabajando como voluntario del Proyecto Guacamayos

Hoy TRC, que pertenece a Rainforest Expeditions, es un Lodge de lujo, uno de los mejores que he visitado. La infraestructura es de primera, con cómodas y amplias habitaciones, riquísima comida y, sobretodo, con mucha fauna que merodea el lugar.

Un merecido descanso

Cara a Cara con la Naturaleza

Los 4 días en TRC fueron increíbles. Hicimos una accidentada caminata hacia una pequeña cocha conocida como “Fishing Pond”, donde el lodo hizo presa de las botas de Joaquín. Entre risas y carcajadas logré sacarlo del barro mientras las botas quedaron ahí!!! En la laguna nos esperaban tortugas taricayas y un pequeño caimán negro al cual Joaquín observaba con toda su admiración, no podía creer que fuera real.

Cargando a Joaquín luego de pasar una zona barrosa, donde se atascó

Los monos que cruzaban por el albergue eran pan de cada día, no necesitábamos movernos mucho para ver Aulladores, Maquisapas, Capuchinos y Huasitas cruzando los árboles que rodean el lodge. Pero a Joaquín mas admiración le causaban los saltamontes, mantís religiosas y grillos que merodeaban por el lodge. Su entusiasmo era enorme al ver como estos insectos saltaban y volaban sobre nuestras cabezas.

Mono Capuchino Negro

Mientras pasaban los días fui aprendiendo de mi hijo una gran lección, la importancia de no perder la capacidad de asombro por las cosas que muchas veces consideramos mínimas e insignificantes, algo que los niños lo tienen muy presente y que gran parte de los humanos la vamos perdiendo a medida que vamos creciendo. Una simple hormiga o saltamontes le generaba una emoción indescriptible.

Disfrutando de todos los insectos que se le atravesaron

Por la noche salimos en busca de los habitantes que habitan las oscuras noches tambopatinas. Encontramos desde tarántulas y serpientes hasta un marsupial arborícola que se paseo sobre nuestras cabezas iluminadas.

Tortuga Taricaya

Una de sus mayores impresiones fue en el desayuno. Cada mañana algunos guacamayos silvestres, que fueron rescatados y criados por 3 meses en el proyecto, visitan el comedor en busca de algo de comer. Se les dice a los visitantes que eviten alimentarlos, pero siempre existe el guacamayo “vivaracho” que logra salir volando con la panza llena.

La cara de emoción y felicidad de Joaquín, al ver este espectáculo, fue memorable. Son esos momentos que se le quedarán grabados para siempre en el alma.

No puede mas al ver su muñeco de guacamayo junto a uno real

Ronsocos, huanganas, venados, ranas, aves variopintas, entre otros amazónicos animales, dignos de uno de los capítulos de los Hermanos Kratt (otra de las series sobre animales que adora Joaquín), fueron parte visual de la travesía padre e hijo que vivimos en Tambopata.

Despidiendo Tambopata

Por la mañana de nuestro penúltimo día bajamos hacia el único albergue que hasta ese momento no habíamos visitado, Posada Amazonas.

Luego de un pequeño descanso visitamos la Zona de Juegos para Niños que tienen en el albergue. Además de balancearnos en los columpios hechos de madera; pintamos, con tintes naturales sacados de la jungla, animales de madera, un polo y hasta la cara y cuerpo de Joaquín.

Disfrutando de la Zona de Niños en Posada Amazonas

Terminamos el día visitando la gran torre de andamio, de 37 ms de altura, de donde tenemos una vista de 360 grados de esta parte de la selva amazónica.

La mañana siguiente partimos temprano a Puerto Maldonado, antes de tomar el vuelo de regreso visitamos el Mariposario Tambopata, una parada obligada antes de partir de regreso a Lima.

Mariposa Búho en el Mariposario Tambopata

Los Niños y la Naturaleza

Si el contacto con la naturaleza saca a flote la mejor parte de los adultos, imagínense lo que puede hacer en nuestros hijos. Son muchos los beneficios que le aportan a nuestros pequeños:
– Aprenden a respetar el medio ambiente
– Desarrollan de una mejor salud mental y emocional
– Desde muy chicos pueden entender mejor el mundo en el que viven
– Desarrollan una mente mas positiva

Aprendiendo sobre la importancia del reciclaje

El cuidar el planeta y el respeto a los seres que la habitan es un punto que debemos inculcárselos desde muy pequeños. No hay duda que esto repercutirá cuando sean adultos y los convertirá en seres mas responsables y con una mayor conciencia ecológica.

Viajen con sus hijos, muéstrenles la naturaleza, el mundo y distintas culturas que lo habitan; es el mejor legado que les podemos dejar!!!

Joaquín junto a gran Jackson, nuestro guía

By | 2018-07-14T22:13:00+00:00 julio 2nd, 2018|0 Comments
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